Puedo oír tu voz diciendo el adiós, destruyendo toda la ilusión. Ya no quiero hablar ni quiero pensar ni siquiera puedo imaginar, que al fin te vas de mi lugar. Ya nada queda, se fue nuestro amor, las calles desiertas, sin luz, sin sol, se fue el calor de amarte. Ya nada queda de nuestro amor.